Desde hace una semana estoy con con un Sistema Operativo (SO) nuevo. Pasé del privativo W7, a Ubuntu 11.10. Desconozco las motivaciones pero me decidí y después de unas horas de desconcierto, puedo afirmar que el entorno no varía demasiado y que es más que recomendable. El primer cambio más que positivo es la solución a un problema de sonido que tenía. Desapareció la molesta fritura, seguramente al no dar con los drivers adecuados -sí, soy muy malo buscando en Google o en otro- y eso para mi caso es más que destacable. Primera pic resaltando el CD que me vendieron. ¡Con razón la mujer los metió rapidito y casi que a escondidas!

La imagen .iso de 700 MB se complementa con la conexión a la net para hacer la instalación completa. No es que sin ella no esté el SO listo para usarse, pero es un gran complemento ya que baja paquetes (como el de idioma, drivers, codecs, flash y otros) para ahorrarse esos pasos al darle el primer arranque. No hay que lidiar con la estrellita de "Software original" de Windows, al estar íntegramente conformado por Software libre. Ubuntu no necesita una validación por eso está lejos de parches.
A olvidarse de buscar una Key para el pack Office y, en realidad, para cualquier otro software que en W7 sí la necesitaría. Los paroicos que ven todo tipo de riesgos apenas se conectan a internet se sorprenderán y renegarán de aquellos que les afirmen que no necesitarán ningún antivirus, ni firewall ni mucho menos. Además, cada uno sabe por dónde navega y los datos que comparte no solo virtualmente sino también en archivos en el disco duro.
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| "Ubuntu One" para sincronizar archivos con la Notebook y Android. |
También hay que despedirse de los programas que te meten un ícono en el escritorio y además en el inicio de la notebook o PC. Que solo el sonido se cargue merece ser destacado. El límpido escritorio se luce y la barra de tarea -aferrada bien arriba- viene con más funciones que las típicas del otro SO.
La primera gran crítica que planteo es la dificultad que fija el instalador al dar la opción de las particiones. Tal vez ese "obstáculo" sólo se presente ante los que no somos habitué de meterle el SO por nuestra cuenta, pero por esta causa terminé perdiendo mi partición D. Elegí la opción todo el disco y chau música, archivos de entrevistas y sus respectivos audios. Sí, no fue la gran pérdida pero una pérdida al fin.
La otra es la dificultad de configurar la resolución de la pantalla. Mientras que en W7 se brindaban fácilmente los diferentes tamaños, en Ubuntu no es así. En el privativo software tenía 1280x800 como resolución recomendada, mientras que ahora solo llega a un máximo de 1024x768 y dos menores. Una pena que no esté claro el modo de dar con la solución. Estoy un poco chicato pero no necesito las ventanas tan grandes je!
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| Escritorio actual. |
En lo que respecta al uso diario, que no va más allá del típico, no tengo demasiado que decir. Funciona y ya. Otro aspecto que se puede resaltar es la posibilidad de tener hasta cuatro Áreas de trabajo. Es decir cuatro escritorios con diferentes programas ejecutándose. Me remitió al funcionamiento de Android, que permite lo mismo: tener más de un escritorio, ejecutar varios programas al mismo tiempo y sobre todo tenerlos ordenado. Desde el lanzador -barra apostada a la izquierda- se lo maneja.